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                                                                                                  06/10/2006

 

Los guerreros de terracota:

un ejército inmortal

Del 15 de junio al 10 de septiembre del 2006

Museo Nacional de Colombia

 

 

El Ministerio de Cultura, a través del Museo Nacional de Colombia y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia -Icanh-, presentan la exposición temporal Los guerreros de terracota: un ejército inmortal, que se exhibe del 15 de junio al 10 de septiembre en la Sala de Exposiciones Temporales Gas Natural del Museo Nacional de Colombia.

 

La muestra está conformada por una selección de piezas provenientes del mausoleo del primer emperador chino Qin Shihuang, considerado uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XX y la octava maravilla del mundo actual.

 

El mausoleo es ampliamente conocido dado que está custodiado por un ejército de más de 7.000 guerreros elaborados en terracota, con una altura promedio de 1.80 m, con rasgos únicos, y los cuales reproducen la organización del ejército imperial que inmortalizó a Qin Shihuang como el unificador de China.

 

Como parte de la exposición se presenta la sala didáctica Humanos, dioses y tumbas en Colombia y China, en la que se establece un paralelo entre el mausoleo que custodian los guerreros de terracota y el Parque Arqueológico de San Agustín, con el propósito de propiciar una reflexión sobre las culturas funerarias y la importancia de conservar la memoria.

 

Con esta exposición el Museo Nacional de Colombia reitera su compromiso con todos sus públicos al traer al país uno de los testimonios históricos y arqueológicos más representativos del mundo, propiciar un encuentro entre culturas e invitar a una reflexión sobre la importancia de preservar el patrimonio para las generaciones futuras.

 

Los guerreros de terracota

 

En el año de 1974 fue descubierto en la ciudad Xi’an, ubicada al noroeste de la República Popular China, el ejército de los guerreros de terracota, una réplica en cerámica del ejército imperial con la ayuda del cual el emperador Qin Shihuang logró unificar China en el año 221 a.C.

 

Gracias a investigaciones arqueológicas e históricas se estableció que dicho ejército custodiaba desde hacía más de 2.000 años el mausoleo del primer emperador chino; que está conformado por más de 7.000 estatuas ubicadas a un kilómetro y medio de la tumba; dispuesto con la misma formación militar utilizada por el emperador: primero una infantería ligera, seguida por un cuerpo de lanceros con coraza y una facción de caballería, todos flanqueados por una legión de arqueros, arrodillados o de pie y, finalmente, en la retaguardia los comandantes del estado mayor, encargados de planear la batalla.

 

Cada guerrero fue elaborado en cerámica, a escala natural, utilizando un proceso de producción en serie con moldes para las distintas partes del cuerpo como brazos, manos, torsos y cabezas. No obstante, la cara de cada figura se trabajó de manera individual con el propósito de reproducir un modelo real. Todas las partes fueron unidas, cocidas y posteriormente pintadas.

 

Los guerreros fueron meticulosamente ataviados. Los rangos militares se definieron claramente por el uso de sus atuendos: los generales fueron ataviados con abrigos, armaduras y sombreros en forma de cresta. Asimismo, el ejército de terracota fue dotado con más de 4.000 armas, entre ellas arcos y ballestas, espadas, ganchos y lanzas elaborados con materiales antioxidantes que sólo fueron utilizados tiempo después en Occidente.

 

Qin Shihuang, el ‘primer soberano emperador’

 

El príncipe Ying Zheng, heredero de la casa real de Qin, unificó China en el año 221 a.C., tras vencer en una campaña de más de 15 años a seis reinos con los cuales compartía desde hacía más de 200 años el territorio chino.

 

Ying Zheng había heredado a los trece años el trono del Reino de Qin de su padre Zichu, hijo de una concubina, y quien llegó al poder gracias a las intrigas palaciegas de un rico mercader llamado Lui Buwie.

 

Una vez que Ying Zheng venció a los otros 6 reinos, decidió que el término ‘rey’ no era suficiente para su hazañas, así que adoptó el título de emperador, que poseía connotaciones divinas, y se llamó Qin Shihuang, que significa primer soberano emperador.

 

Qin Shihuang buscó, entonces, consolidar dicha unificación territorial a través de diversas acciones políticas, económicas, sociales y culturales: aplicó el Código Qin en todos los reinos, con el propósito de establecer condenas y sanciones; definió un sistema único de pesos y medidas; estableció como moneda un círculo de cobre con un agujero cuadrado en el centro, la cual es utilizada incluso hoy en día; unificó la escritura; desarrolló una amplia red de carreteras para el intercambio comercial y la movilización de tropas y unió las murallas de los reinos para defenderse de los pueblos extranjeros, creando así lo que en la actualidad se conoce como la Gran Muralla China.

 

No obstante, se considera que su principal aporte fue haber puesto en el centro del poder económico y militar a los campesinos. Acabó con el feudalismo, dividió el reino en 36 provincias y creó una nueva estructura conformada por tres poderes: civil, militar e inspección imperial. De esa manera acabó con los privilegios heredados; la dirección de los ejércitos pasó a manos de los estrategas militares y creó un sistema de ascenso por méritos en el ejército.

 

Su gobierno estuvo fuertemente influenciado por sus consejeros: filósofos legistas que estaban convencidos de que la base del estado era el sistema legal y no las cualidades morales de sus gobernantes. Las doctrinas opuestas a la legista, como  el confucionismo, fueron perseguidas, los libros quemados y sus seguidores asesinados.

 

Tal vez por eso y por los 15 años de guerra a los cuales fue sometido el pueblo, el primer soberano emperador fue descrito un siglo después de su muerte por el historiador Sima Qian (145-85 a.C) de la dinastía Han como “…un hombre de nariz prominente, ojos anchos, pecho de ave de rapiña; tiene voz de chacal, es poco benévolo y tiene el corazón de un tigre y un lobo, absolutamente carente de bondad”. Los registros o Memorias históricas de Sima Qian (145-85 a.C)

 

Una morada imperial para la eternidad

 

 

Desde el momento de su ascenso al trono, a los trece años, Qin Shihuang comenzó la construcción de su mausoleo. El emperador, obsesionado con la búsqueda de la vida eterna, construyó una morada que fuera el reflejo de sus palacios reales y una visión grandiosa de su papel en la tierra.

 

El historiador Sima Qian, en su libro Los registros o Memorias históricas, una historia general de China, cuenta cómo un monte artificial, el monte Li, alberga un mausoleo bajo tierra en el que “se construyeron réplicas de palacios, torres, y cientos de oficiales, así como instrumentos extraños y objetos maravillosos... se utilizó mercurio para dar forma a los cientos de ríos, el río Amarillo y el Yangzi, así como a los mares, realizándolos de tal manera que parecía que fluían”.

 

El historiador relata que se empleó la mano de obra de más de 700.000 hombres procedentes de todo el imperio para la construcción, que tomó casi 40 años; a la muerte del emperador, por orden de su hijo, las puertas fueron cerradas y su séquito personal, conformado incluso por los artesanos que trabajaron en su elaboración, lo acompañó eternamente en su tumba.

 

Hoy, a comienzos del siglo XXI, se conoce el ejército que defiende la morada del primer soberano emperador, pero aún no se ha excavado la tumba imperial como tal.

Los guerreros de terracota en Bogotá

 

 

La muestra que se exhibe en el Museo Nacional está conformada por una selección de 73 piezas provenientes del Museo de Terracota del emperador Qin Shihuang, localizado en la ciudad de Xi’an, provincia de Shaanxi.

 

Los objetos están organizados en grupos temáticos: Armas presenta una selección de piezas de bronce, entre ellas una espada, un disparador de ballesta, puntas de flecha, puntas de lanza y una daga; Agricultura, una serie de herramientas de hierro como arador, cincel y hacha y fragmentos de tubos de drenaje en cerámica; Jerarquía militar presenta dos cabezas de guerreros; Vida cotidiana, el cuerpo de un acróbata de terracota, personaje que hacía parte de la corte real de la Dinastía Qin; una moneda de bronce, vasijas de cerámica, el gancho de un cinturón y un instrumento musical de piedra: Construcción, ladrillos, herramientas de construcción elaboradas en piedra y bloques de tierra y Arquitectura exhibe un grupo de tejas decorativas que durante la Dinastía Qin se ubicaban en la punta del alero del tejado para prevenir la entrada de agua.

 

Se exhibe, además, la réplica en bronce de un liche, carro de guerra cuya tarea era el reconocimiento previo del terreno, con sus diversos accesorios. La réplica del carruaje corresponde a la mitad del tamaño real del vehículo.

 

Finalmente, en el centro de la sala se presentan 7 guerreros de terracota y una armadura. Las figuras corresponden a un general, un oficial, un soldado de caballería, un guerrero con armadura, un arquero arrodillado, un mozo de cuadra -persona encargada de los caballos- y un auriga o conductor de carruaje.

 

La armadura es una réplica en piedra de las originales, que eran elaboradas durante la Dinastía Qin en hierro y cuero y está conformada por 612 láminas.

Consulte toda la información en internet: www.museonacional.gov.co/guerreros.html

 


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