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Hace 25 años fue asesinado

Ignacio Escobar Urdaneta de Brigard

 

EFE.- Hace un cuarto de siglo, este Abril, fue asesinado, a los 31 años de su edad,  por las fuerzas represivas del gobierno de Misael Pastrana Borrero (Colombia) el más notable e ignorado poeta de la Generación desencantada, Ignacio Escobar Urdaneta  de Brigard [Santa Fe de Bogotá, 1943-1974], cuya obra y vida apenas comienzan a  conocerse.

Escobar fue el segundo hijo de una rancia familia de santafereños cuyos antepasados se remontan hasta Santa Teresa de Jesús y algunas de las esposas de héroes de nuestra independencia como Santander y el mismo Libertador. Hizo estudios en el Gimnasio Moderno con algunos ex presidentes y ministros del despacho, pero pasó buena parte de su juventud en la Europa de la rebeliones estudiantiles o participando en cenáculos y fandangos en la capital de Colombia junto a miembros de la clase ociosa vinculados a la Juco [Juventudes del Partido Comunista] o mamertos, la Jupa [Juventudes del Movimiento Obrero Revolucionario Independiente], o moirosos y pro chinos línea Mao Tu Chi y el Bloque Socialista o Troskistas, fue asesinado, a sangre fría por un oficial de apellido Buendía, hasta hoy no investigado, en la Avenida 19 con Carrera 5, el día de las elecciones presidenciales de ese año, que enfrentaron a López Michelsen y Gómez Hurtado,  mientras huía de los sabuesos del Das,  que le acusaban de haber participado en el secuestro de uno de sus tíos, el banquero, criador de vacas Holstein y ex ministro, Foción Escobar Urdaneta de Brigard.

Según las investigaciones recién publicadas en Paris por el investigador antioqueño Paul Monte de Olla, autor del enjundioso tratado Cabildeo y dineros públicos en la literatura bogotana en los tiempos de La Oveja Negra, Escobar no sólo dejó los manuscritos de un buen número de poemas, que incluye el prestigioso, extenso y eliotiano Cuaderno de hacer cuentas, sino un legajo de más de ochocientas páginas que fue publicado usando del nombre de un acérrimo contradictor de las reelecciones del doctor Álvaro Uribe Vélez por un par de editores inescrupulosos, que eliminaron del volumen, para abaratar la edición pirata,  más de un millón de tildes, artículos definidos e indefinidos, pronombres, diéresis, apocopes y puntos y comas. La edición fue recogida por orden de la crítica literaria Cristina de Zaranka, madre de quien luego llegaría a la alcaldía de la capital sobre sus propias posaderas y las de un elefante.

La revista de poesía Arquitrave, en su edición de Abril, se presta a hacer un homenaje al poeta Escobar con la publicación por vez primera del mencionado poema y sendos artículos de sus colaboradores Umberto Cobo y Renson Said, el prestigioso investigador literario de la Universidad Javeriana, experto en GGM.

 Según los animadores, la obra de Escobar no ha sido divulgada por habersele excluido de la Antología de una Generación Desencantada, que preparó para la Universidad Nacional en 1986 un innombrable a quien la revista Contubernio califica de sicópata y mendaz. Otras versiones sostienen que J. M. Granito influyó en la voluntad de Ciro Roldán Jaramillo para que Escobar Urdaneta, Elkin Restrepo y Gómez Jattín fueran descartados, de la hoy mítica edición que prologara un periodista de Alternativa. 

 

Espejo del espejo

 

No guarda el agua inmóvil del espejo
memoria de la forma: el movimiento
pasa y vuelve a pasar en el recuerdo
quieto de una quietud que fue reflejo.

 

Pero no guarda el agua del espejo
de la quietud la forma: sólo el lento
remolino de sombras de lo quieto
que antes de la quietud dejó reflejo.

Porque hay espejo y del espejo forma.
Pero ni el uno ni la otra informa
de lo que fue la forma: entelequia.

 

Hay el pasar: la sombra del olvido.
El recuerdo es reflejo ya perdido,
 forma de su pasar: melancolía.

 

Ignacio Escobar Urdaneta de Brigard

[Santa Fe de Bogotá, 1943-1974]

 

 

 

 


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