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New York, NY. EE.UU. Año 6

 

 

 

luces y sombras del

Cine latinoamericano

 

Por Alberto Duque López

Escritor y crítico de cine

 

Estos últimos meses han sido de luces y sombras para el cine latinoamericano. Por un lado, los numerosos premios alcanzados en festivales de distintas zonas del mundo por realizadores veteranos y jóvenes, y la confirmación de tres grandes directores mexicanos en el mercado de Hollywood con películas que seguramente figurarán en el cercano reparto del Oscar: Alejandro González con “Babel”; Guillermo del Toro con “El laberinto del fauno” y Alfonso Cuarón  con “Children of Men”.

Por otro lado, la sentida y temprana desaparición de tres directores que se encontraban en el mejor momento de sus carreras:  los argentinos Fabián Bielinsky (Febrero 3, 1959 – Junio 28, 2006), realizador de “La espera”, “Nueve Reinas” y “El aura”, y  Eduardo Mignogna (Agosto 17, 1940 – Octubre 6, 2006), director de “Sol de otoño”, “El faro del Sur” y “La Fuga” entre otras; también el uruguayo Juan Pablo Rebella  (Enero 1, 1974 -  Julio 5, 2006), co-director con Pablo Stoll de las afamadas “25 Watts” y “Whisky”.

Hacía largo rato que el cine latinoamericano no había sentido una corriente de reactivación, reconocimientos, coproducciones, lanzamientos y nuevas propuestas como en estos últimos meses, durante los cuales se impusieron los directores y guionistas más jóvenes, y el cine colombiano, para citar un ejemplo concreto, después de una búsqueda empecinada de mercados dentro y fuera de su país, logró  gracias a una suma de factores positivos (respaldo de entidades oficiales y privadas, y campañas agresivas de mercadeo que calaron en los espectadores), convertir sus películas en taquilleras y rentables.

De la producción reciente latinoamericana de ficción, la mayoría lograda en coproducción con países europeos,  habría que destacar “Antonia” de Tata Amaral (Brasil), “Cobrador” de Paul Leduc (México, Argentina, Brasil y España), “Crónica de una fuga” de Adrián Caetano (Argentina, Italia, Francia y España), “Derecho de familia” de Daniel Burman (Argentina), “Drama/Mex” de Gerardo Naranjo (México y Francia), “Prohibido prohibir” de Jorge Durán (Brasil, Chile y España), “El camino de San Diego” de Carlos Sorín (Argentina con España), “El cielo dividido” de Julián Hernández (México), “Soñar no cuesta nada” de Rodrigo Tirana (Colombia), “El custodio” de Rodrigo Moreno (Argentina, Alemania, Uruguay y Francia), “La edad de la peseta” de Pavel Giroud (Cuba, España y Venezuela), “Nacido y criado” de Pablo Trapero (Argentina con Gran Bretaña e Italia), “O Céu de Suely” de Karim Ainoux (Brasil con Alemania, Portugal y Francia), “Karmma” de Orlando Pardo (Colombia), “El amor màs grande del mundo” del brasilero Carlos Diegues, “Los 12 trabajos” de Ricardo Elías (Brasil), “Padre Nuestro” de Rodrigo Sepúlveda (Chile), “Páginas del diario de Mauricio” de Manuel Pérez (Cuba), “Pecados” de Martín Rodríguez (Chile), “La máquina” de Joao Falcao (Brasil), “A propósito de Buenos Aires” de 11 directores argentinos entre los cuales se hallan Manuel Ferrari, Clara Picasso y Alejo Franzetti, “Colombian Dream” de Felipe Aljure (Colombia), “El Benny” de Jorge Luis Sánchez (Cuba con Gran Bretaña y España), “El violìn” de Francisco Vargas (México), “Glue” de Alexis Dos Santos (Argentina con Gran Bretaña), “Hamaca Paraguaya” de Paz Encina (Paraguay, Argentina, Francia y Holanda), “La pared” de Alejandro Gil (Cuba), “La perrera” de Manuel Nieto Zas (Uruguay, Argentina, Canadá, España), “La prueba” de Judith Vélez (Perú y Cuba), “Lo más bonito y mis mejores años”  de Martín Boulocq (Bolivia), “Madeinusa” de Claudia Llosa (Perú con España), “Mañana” de Alejandro Moya (Cuba), “Más que a nada en el mundo” de Javier Solar y Andrés León Becker (México), “Noticias Lejanas” de Ricardo Benet (México), “Qué tan lejos” de Tania Hermida (Ecuador), “Rabia” de Oscar Cárdenas (Chile), “Ruido” de César Rodríguez (Puerto Rico), “Vísperas” de Daniela Goggi (Argentina), “Beso Negro” de Gabriel Mariño (México), “Crimen Delicado” de Beto Brant (Brasil), “El Comité” de Mateo Herrera (Ecuador), “Santiago y la virgen en la fiesta del fuego” de Jorge Perrugoría y Angel Alderete (Cuba), “Suspiros del corazón” Enrique Gabriel (Argentina y España), “Personal Belongings” de Alejandro Brugés (Cuba y Bolivia), “Fantasma” de Lisandro Alonso (Argentina), “Accidente” de Cao Guimaraes (Brasil), “A de hacer ruinas” de Florian Borchmeyer y Mathias Hentschler (Cuba con Alemania), “Las vidas de Celia” de Antonio Chavarrías (México y España), “Familia Tortuga” del mexicano Rubén Imaz Castro, “Vísperas” de Daniela Goggi (Argentina), “Esas no son penas” de Anaí Hoenesin y Daniel Andrade (Ecuador), “Meteoro” de Diego de la Texera (Brasil, Puerto Rico y Venezuela), “Morirse en domingo” de Daniel Gruener (México), “La punta del diablo” de Marcelo Paván (Argentina, Venezuela y Uruguay), “El rey de San Gregorio” de Alfonso Gazitúa (Chile y Suiza), “El Caracazo” de Román Chalbaud (Venezuela), “Cara de queso” del argentino Ariel Winograd, entre otros títulos latinoamericanos. Para los expertos, la gran revelación del año ha sido la película mexicana “El violín”, contada en blanco y negro con un lenguaje tan austero y desnudo que recuerda el universo de Juan Rulfo.

En cuanto a los galardones recibidos por el cine latinoamericano en festivales internacionales, habría que citar entre otros: en Cannes (premio de dirección para Alejandro González por “Babel” y otros dos premios paralelos; en la seccoón “Una cierta mirada”, el actor Angel Tavira ganó por su papel en “El violín”, mientras dos cortos argentinos de Pablo Agüero y Gustavo Riet, “Primera Nieve” y “Ge & Zeta” también eran premiados).

En el festival de Tribeca dirigido por Robert de Niro, “Iluminados por el fuego” del argentino Tristan Bauer fue escogida como la mejor película del certamen, durante el cual también fueron exhibidas “Brasilia 18%” del brasilero Nelson Pereira Dos Santos, “Casa de arena” de Andrucha Waddington (Brasil) y la peruana “Madeinusa” de Cladia Llosa.

En Mar del Plata, “Noticias Lejanas” de Ricardo Bent (México) obtuvo el galardón máximo, mientras “Cinema, aspirinas y buitres” del brasilero Marcelo Gómez y “Derecho de Familia” del argentino Daniel Burman compartían otro de los premios del certamen. “Madeinusa”, “El Antofagasteño” de Paula Fernández y Matías Capella, “Alicia se muere otra vez” de Andrés Llugany,  “El Vals” de Iván Fund, “El regalo de Zapura” y “La liga de los imperfectos” de los argentinos Cristóbal Braun y Nicolás Di Mattía ganaban otros galardones.

En los Encuentros de Toulose, fueron premiadas entre otras, “La sagrada familia” del chileno Sebastián Campos, “Madeinusa” de Caudia Llosa, “En la cama” del chileno Matías Bize García, “La suerte está echada” del argentino Sebastián Borenztein y  “Estamira”  del brasilero Marcos Prado.

En el festival de Miami, fueron destacadas “En el hoyo” del mexicano Juan Carlos Rulfo, “Angeles del sol” del brasilero Rudi Lagemann, y “Ciudad Baja” de otro brasilero, Sergio Machado.

En Guadalajara fueron galardonadas la argentina “El custodio” de Rodrigo Moreno (premiada también en Berlín), y “Cinema, aspirinas y buitres” del brasilero Marcelo Gómez. Los peruanos Claudia Llosa y Martín Boulocq con “Madeinusa” y “Lo màs bonito y mis mejores años” también fueron premiados, así como la mexicana Maryse Sistach con “La niña en la piedra”.

Tres proyectos peruanos de Josué Méndez, “Dioses”; Ronnie Temoche, “El Inca, la boba y el hijo del ladrón”;  y Alberto Durant, “El premio” recibieron un invaluable apoyo por parte de los programas de Ibermedia.. En San Sebastián, quizás el festival europeo que más destaca el cine latinoamericano, el jurado otorgó un premio especial a Carlos Sorín por “El camino de San Diego” mientras otras películas latinoamericanas eran galardonadas en los distintos apartados.

Otro logro importante para el cine latinoamericano recayó en la figura del brasilero Fernando Meirelles  quien firmó un acuerdo con Universal y su división Focus Pictures para producir películas brasileras, tanto en inglés como en portugués, con el fin de que alcancen un mayor mercado internacional. Meirelles con “Ciudad de Dios” y “El jardinero fiel” al lado de Walter Salles con “Estación Central” y “Diarios de motocicleta” son los directores brasileros más populares en Estados Unidos y Europa.

A todos estos honores habría que añadir las películas latinoamericanas postuladas por sus países de origen al Oscar extranjero: la argentina “Derecho de Familia” de Daniel Burman; la boliviana “American Visa” de Juan Carlos Valdivia; la brasilera “Cinema, aspirinas y buitres” de Marcelo Gómez; la chilena “En la cama” de Matías Bize; la colombiana “Soñar no cuesta nada” de Rodrigo Triana; la cubana “El Benny” de Jorge Luis Sánchez; la mexicana “El laberinto del fauno” de Guillermo del Toro; la peruana “Madeinusa” de Claudia Llosa; la portorriqueña “Ladrones y mentirosos” de Poli Marichal y Ricardo Méndez; la venezolana “Manoa” de Solveg Hoogestaijn. Hay que esperar hasta el martes 23 de enero para conocer las nominadas. Una, la de Guillermo del Toro, debería figurar.

Otra noticia positiva: la World Cinema Fund, con los auspicios del Festival de Berlín y el Ministerio de Cultura alemán seleccionó entre 87 proyectos, cinco que recibirán apoyo financiero: “Huacho” de Alejandro Fernández y “El cielo, la tierra y la lluvia” de José Luis Torres, chilenos; “Dioses” de Josué Méndez y “La teta asustada” de Claudia Llosa, peruanos. El otro proyecto es “Recycle” del jordano Mahmoud Al Massad.

Así, las coproducciones entre países latinos con el apoyo de inversionistas europeos; los premios obtenidos en importantes festivales del mundo; el aumento de la distribución y exhibición en los mercados del cable y la televisión abierta, así como en las salas comerciales, la presencia cada vez más notoria de las películas latinas en un mercado tan cerrado como Estados Unidos, y la alianza cada vez más fuerte (como en el caso colombiano) entre inversionistas oficiales y privados para la financiación de nuevos proyectos, hacen pensar en un 2007 con más y mejores películas.

Sin embargo, los entendidos aclaran: “mientras no mejoren las cuotas de pantalla que los respectivos gobiernos latinoamericanos otorgan a sus producciones nacionales, y mientras las producciones de Hollywood, cada vez peores y repetitivas, no sean frenadas en sus afanes expansionistas, el cine de este continente tendrá que conformarse con recibir galardones, escuchar las mejores críticas, aumentar su taquilla y sentirse un poco más seguro pero siempre con la perspectiva de esa amenaza constante de las superproducciones que acaparan porcentajes, publicidad y salas de exhibición”.

 ¿Las mejores del año?

 Para el cine colombiano la gran sensación en 2006 giró alrededor de “Soñar no cuesta nada” de Rodrigo Triana, una historia y unos personajes que los espectadores pudieron seguir en los medios de comunicación al salir de las salas.

Realizada con un lenguaje simple y alegre, sin querer menospreciar al espectador, con excelentes actores que el director siempre mantuvo bajo control y escenas mesuradas a pesar de la inmoralidad y la violencia que encerraban, la película se convirtió en una de las más taquilleras del año, si acaso no la más taquillera por encima de superproducciones como “Piratas del Caribe 2”, “Narnia”, “Superman regresa”, “Código Da Vinci” y  “La era de hielo 2”. Esperemos que sea seleccionada entre las finalistas al Oscar extranjero.

Este año se vio mucho cine independiente y muy bueno. En Colombia y Latinoamérica, las distribuidoras que no dependen de los grandes estudios lograron traer, en ocasiones simultáneamente con Estados Unidos y Europa las películas triunfadoras en eventos y festivales, y los espectadores respondieron bien. Ya quedó demostrado que no hay película difícil de programar o exhibir. El público, especialmente el que está compuesto por los jóvenes siempre está atento.

Cada lector tiene sus favoritos entre los títulos conocidos en estos meses, pero nos permitimos señalar que “Los Infiltrados” de Martin Scorsese, como la mejor de 2006, por todo lo que representa como culminación de una carrera y una búsqueda.

Para recordar durante mucho tiempo: “El Niño”, “Flores Rotas”, “Capote”, “Volver”, “Crash”, “Secreto de la montaña”, “Match Point”, “Las tortugas también vuelan”, “El gran truco”, “El arca rusa”, “Balzac y la pequeña costurera” y, por supuesto, “Soñar no cuesta nada”.

Como se verá en otro artículo, el 2007 no será un buen año en materia cinematográfica porque, buena parte del material de las casas de Hollywood (el fenómeno no es exclusivo de Colombia, afecta también las salas de Estados Unidos, Europa y el resto del mundo occidental), estará compuesto por segundas, terceras y hasta cuartas partes de éxitos anteriores. Paciencia...

 

 


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