agencia de NOTICIAS LITERA

New York, NY. EE.UU. Año 6 -

 

 

 

ARTÍCULOS LITERARIOS  

Mayo 26 - 2006    

 

La actitud política de Zoé Valdés

Por: Héctor Miolán

 

En la recién pasada IX feria internacional del libro celebrada en la República Dominicana (24/4/ hasta el 7/2006) se produjo un incidente. El mismo tuvo como protagonista principal a la escritora cubana exiliada en París, Zoé Valdés.  Era normal que esto se produjera en dicho evento y lo digo porque esta escritora hizo  un recuento desde París, el cual fue publicado integro por el diario digital dominicano;  donde ella relata todo el periplo comenzando en la capital francesa, a su segunda patria Miami y Santo Domingo. Sus partidarios les habían puesto al tanto de la supuesta trama que se urdia contra ella, advertida por el poeta Raúl Rivero. Ella llevaba el libreto de su película cuasi finiquitado. Solo faltaba  comenzar a rodar la misma.

 

Lo que se escenificó en el evento fue sencillamente, lo que ella quería, y digo esto porque esa su característica principal, la de pregonera del anti-castrismo desde Europa hasta Miami y en esta oportunidad en el caribe. Indudablemente ella, con su “paranoia” prefabricada, montó su show, su demostración fue y ha sido  polítiquera, porque literariamente en casi todos los escenarios donde ha estado nada ha explicado.

 

En la carta-relato, mencionada anteriormente, ella misma se desnuda política y literariamente hablando. Porque esas narraciones son de poca monta artísticas, el lenguaje empleado es de poca calidad. Se limita a  explicar todo como si tratara de una novelita de bajo grado corintellesco, por ejemplo que bebió buen vino, que estuvo acompañada de Marino Berigüete, de Avelino Stanley, que su amigo recomendado por Lincoln Diaz-Balart, me refiero Pelegrín Castillo un político de ultraderecha, xenófobo y antihaitiano, quienes le  brindarón su apoyo.

 

Lo cierto es, que ella no ha aprendido de sus maestros como Vargas Llosas gran ensayista y escritor, políticamente incorrecto y reaccionanrio o de su maestro Carlos Alberto Montaner, mediocre escritor. Al parecer de este aprendió lo que es, hacer escándalos. Ha de recordarse que, el mismo hizo  falsas acusaciones e insultos a las mujeres puertorriqueñas a través del Diario la Prensa a finales de los ochentas o comienzos de los noventa; lo cual le costó su retiro total de ese diario neoyorquino.

 

Entiendo que la política Estatal dominicana aplicada en la política cultural, fue  y es errónea, aun más cuando nada ha explicado públicamente, no solo a la embajada cubana a la cual deben una explicación moral y política. Esto fue una provocación  y una gota de hiel sobre un evento que considero ha sido bueno; para el nivel de cultura e instrucción conque contamos los dominicanos en el país, sino es la mejor en toda América, compite en calidad,  pero no es la más grande de América-latina, como exagera la señora Zoé Valdés. Ese es un  piropo de mal gusto, porque lo cierto es que la feria de Guadalajara, México, es la mejor de América-latina.

 

Mis conclusiones de lo que he podido recoger en relación al incidente es que esto fue una crónica anunciada, preparada y desarrollada por el anti-castrismo político, porque culturalmente en nuestro país ellos tienen muy poco poder. El respeto a la revolución  cubana va más allá que de una simple posición política, llega a las profundidades históricas y culturales entre ambos pueblos desde Martí y Máximo Gómez, hasta hoy día. La figura principal de la revolución cubana es de dimensión y enraizamiento profundo en el pueblo Dominicano.

 

No será Zoé Valdés y los aparatajes políticos que se montaron y los cuales tuvieron los resultados esperados por el anti-castrismo criollo y Miamense, los que pararán el prestigio político y cultural de Cuba. Sus cuestionados premios son solo medidas políticas de muchas editoriales españolas, las cuales han sido duramente cuestionadas en la repartición de premios y elogios, provocando estos, renuncias de críticos y escritores a participar en jurados, como fue el caso de Juan Marsé y la expulsión de Ignacio  Echevarria un crítico literario, quien trabajó por muchos años en Babelia del periódico, El  País de España.

 

A una señora que tiene más de política que de escritora, como Zoé Valdés, nadie le puede dictar lo que tiene que hacer; porque ella está entrenada para hacer berrinches donde quiera que va. Ahora bien como escritora en el sentido lato de la palabra es un fiasco, su obra, Lobas de Mar fue desmontada en sentido literario sin dejar huecos, por el profesor chileno Nuncio Hernández Valle en un ensayo que salio publicado en varias páginas cibernéticas, de las cuales daremos los enlaces para que se pueda comprobar directamente. El trabajo se llama: “ Lobas de mar, o sea hablando boberías.” Se puede encontrar directamente en cualquier webside, como yahoo  o google, preferentemente en la sección de español.

 

Particularmente puedo hablar del farragoso texto que lleva por nombre, “Te di la Vida entera”, libro que leí en 1998  a insistencia de un joven con pretensiones de escritor erótico y esa era su bandera literaria. Leí el texto, lo terminé por moral  de lector, lo cierto es que mi conclusión de la lectura fue muy desagradable, desde un mal manejo del arte de escribir, hasta el uso deprimente del lenguaje; pensé tanto en Lezama Lima, Severo Sarduy, en Carpentier para decir de los cubanos y cuando me interné en los demás escritores latinoamericanos y europeos que manejan el erotismo en su literatura, mi frustracción fue mayor. Me dije a mi interior, Sade debe de estar revolcándose en su cárcel eterna, Pierre Klossowoski aquel pintor y escritor erótico francés la maldeciría,  el gran Georges Bataille renunciaría a Madame Edwarda o Vargas Llosas  a su elogio de la Madrastra.

 

Este engranaje de palabras está lleno de xenophobia, racismo, por ejemplo maltrata a ese gran músico que en vida se llamó Bola de Nieve, pero que ella hace saber que era negro  y homosexual, adjunto a esto una serie de palabras soeces, nada eróticas o literarias. Su afán denunciante le hacen ser una panfletera, cuestión esta que si fuera practicada por un izquierdista o un revolucionario de inmediato el mote le hubiese quedado bien; pero como es de una ultraderechista, en este caso, la cultura del poder nacional e internacional la celebra y la aupa.

 

Y es que parte de los que están en el poder son malos escritores  y politiqueaos como en el caso dominicano y los de fuera nos venden la imagen falseada de que son buenos, pero cuando se le lee, se da uno cuenta de que no  son tan, ni minimamente buenos  como escritores.

 

Lo de Zoé Valdés en el país sirvió de algo y bueno. El mensaje recibido fue claro, el pueblo dominicano no es anticastrista, eso es para los comerciantes del exilio cubano en todas las áreas. Su mensajera no fue eficaz, no estaba en Miami a sus anchas, como escritora nada dijo. Su ficción literaria no está en lo verosímil tampoco en lo inverosímil, como tendría que exponer en lenguaje escrito o hablado un escritor que se preste de tal. Su comportamiento dejó mucho que desear como escritora; su llamada ficción se convirtió un hiperrealismo politiquero.

 

En lo ideológico se puede estar en desacuerdo con un escritor(a), entiéndase bien claro un escritor, mas no un panfletero(a) sea de izquierda o derecha, en este caso con alguien de la derecha y no cualquiera derecha como Zoé Valdés. En este tenor particularmente en mis estudios literarios e ideológicos siempre trato de sobreponerme a los prejuicios mas no a la desideologización como pretenden  los del poder cultural.

 

Expreso esto para poner un ejemplo de anticomunismo radical en varios escritores, como es el caso del checo Milan Kundera, gran escritor, gran maestro y teorizador de las reglas de la narrativa, concretamente en la novela, así como el arte y el teatro. De éste hemos aprendido y diferido dentro del marco de la capacidad y la diferenciación. ¿Por qué no aprende Zoé Valdés de este grande?  ó  de Vargas Llosas indiscutiblemente un maestro del arte narrativo; en  algo muy esencial del manejo de la técnica en ficción: Lo verosímil y lo inverosímil, sin importar la temática que se decida el escritor a usar.

 

Hoy en día se tiene mucho temor a no decir las verdades en cuanto a arte y literatura, a ideología y política, porque no se quiere chocar con el poder. Ese temor hace que muchos repitan como loros lo que oyen, sin leer y analizar y hasta citen desconociendo las fuentes, en nuestro país eso es clásico. El caso de Zoé Valdés entra en ese renglón, le dijeron que ella gustaba mucho en el país (específicamente eso se lo dijo el ministro de cultura) halago polítiquero, y ella se lo creyó de boba o para endilgarse así misma el mote de buena escritora. Ese halago no puede ser literario viniendo de José Rafael Lantigua, un connotado crítico y escritor; pero al parecer las cuerdas del violín literario del ministro están ó se están distindiendo ó destemplándose ante el desplazamientos de los vectores del discurso político; parodio así, al  escritor y teórico literario Eduardo Lantigua radicado en Nueva York.

 

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