ARTICULOS LITERARIOS

New York, NY. EE.UU. Año 6 -
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Una cita con Carl Sagan

Por Héctor Velarde

Las letras hispanas no tienen un gran tradición en lo que respecta a la literatura de ciencia ficción, a diferencia de la literatura anglosajona, rusa o francesa. En ellas encontramos nombres tan importantes como Isaac Asimov o Arthur C. Clark, y muchos más. 

Las razones de esta carencia son múltiples y no pasan necesariamente por la falta de lectoría de este tipo de literatura, ya que la mayoría de estos escritores han sido traducidos al español y son muy populares en nuestros países, especialmente entre los más jóvenes.

Sin embargo, cuando se le pregunta a los escritores de nuestras letras más prestigiosos, sobre sus autores favoritos, difícilmente nombran algún escritor de ciencia ficción, salvo Julio Verne.

¿Por qué comento esto? Porque el 11 de Diciembre se cumple un año más de la desaparición del más importante divulgador científico y escritor de ciencia ficción de los últimos tiempos: Carl Sagan; quien alcanzó una gran difusión en toda Latinoamérica y España, gracias sobretodo a la serie televisiva "Cosmos", que tuvo su versión en libro, también alcanzando un gran éxito.

Carl Edward Sagan fue astrónomo, escritor, profesor universitario, biólogo, ferviente defensor del proyecto SETI, fundador de la Sociedad Planetaria, pero sobre todo un humanista cuyo amor no pasaba sólo por la ciencia, sino abordaba otros aspectos del conocimiento humano como la filosofía, la historia y la literatura.

Sagan nació en el barrio neoyorquino de Brooklyn, el 11 de Noviembre de 1934. Su familia provenía de Europa, Alemania, desde donde su abuelo materno, Leib Gruber huyó a principios del siglo XX, para eludir, según cuenta una leyenda de la familia, una condena por asesinato.

Su padre, Samuel Sagan, era un inmigrante ruso judío que trabajó como cortador de tela en una fábrica de ropa, y llegó a poseer un negocio bastante próspero. Su madre, Rachel, fue ama de casa. El pequeño Carl siempre mostró una gran tendencia hacia la ciencia, especialmente después de asistir a la Exposición Mundial de Nueva York, en 1939.

Se graduó en la Universidad de Chicago en astronomía. Maestros suyos fueron el Premio Nobel: H. J. Mueller y el Doctor Gerard Kuiper, una eminencia en la Ciencia Planetaria, defensor de la posibilidad de la existencia de vida en otros mundos. Rápidamente el científico neoyorquino alcanza un gran prestigio en el mundo científico norteamericano. 

Pero es a finales de los 70 que Sagan se embarca en la empresa que le daría fama universal: el rodaje del documental "Cosmos: un viaje personal". Este proyecto dejó una profunda huella en todo occidente, y abrió las puertas de la ciencia a millones de espectadores profanos. Pero sobre todo a los latinoamericanos, tradicionalmente reacios a la ciencia, más cercanos en letras al realismo fantástico y el costumbrismo. Su obra fue toda una revelación. 

Es por eso que ahora que Carl Sagan ya no está con nosotros - murió 1996 de cáncer- debemos recordarlo con admiración y gratitud, ya que gracias a él pudimos muchos adentrarnos, aunque sea sólo al umbral, en el maravillo mundo de los astros y el cosmos, del origen de la vida y el posible futuro de la civilización humana.  

Su último libro "Miles de Millones" acaba ser traducido al español hace sólo unos meses y ya es un éxito de librerías. Sus lectores hemos vuelto a leer su prosa clara, llena de conocimiento y erudición, explicando los problemas más enrevesados o las teorías más audaces. Toda una lección que nos demuestra que aunque Sagan ya no esté con nosotros, su obra nos acompañará siempre. 

 

 

 

 


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