New York, NY. EE.UU. Año 3
 

Santo Tomás de Aquino
1225 - 1274
Filósofo y teólogo italiano

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"En esta vida es mejor conocer que amar las cosas inferiores a nosotros, pero es mejor amar las cosas que son superiores. Respecto de Dios es mejor amarlo que conocerlo, porque el conocimiento hace que las cosas vengan a nosotros y se adapten a nuestra manera de ser; pero el amor, que es la caridad, nos hace salir de nosotros y nos lanza hacia el objeto amado."
Tomás de Aquino


Nació en el seno de una familia noble en Roccasecca (cerca de Aquino, en Italia). Amplió sus estudios en el monasterio benedictino de monte Cassino y en la Universidad de Nápoles. Cuando aún no se había graduado, en 1243, ingresó en la orden de los dominicos. Su madre, que se oponía a la entrada de Tomás en una orden mendicante, le raptó y le mantuvo bajo custodia en el castillo familiar durante más de un año en un vano intento de hacerle abandonar el camino que había elegido. Cuando fue puesto en libertad en 1245, viajó a París para completar su formación. Estudió con el filósofo escolástico alemán Alberto Magno, siguiéndole a Colonia en 1248. Por fin se ordenó sacerdote en 1250, y empezó a impartir clases en la Universidad de París en 1252. Dos años después aparecían sus primeros escritos.

Como primera obra importante debemos destacar Scripta super libros Sententiarum (c. 1256), que consiste en comentarios sobre una obra influyente relacionada con los sacramentos de la Iglesia, conocida como el Sententiarum libri quatuor, del teólogo italiano Pedro Lombardo.

En 1256 le otorgaron un doctorado en teología, además de ser nombrado profesor de filosofía en la Universidad de París. El papa Alejandro IV, que ocupó la silla pontificia desde 1254 hasta 1261, le llamó a Roma en 1259, donde sirvió como consejero y profesor en la curia papal.

En 1268 volvió a la ciudad de París, lugar donde se implicó en una controversia con el filósofo francés Siger de Brabant y otros seguidores del filósofo islámico Averroes. Antes de Tomás de Aquino, el pensamiento occidental había estado dominado por la filosofía de san Agustín, el gran Padre y Doctor de la Iglesia occidental durante los siglos IV y V, quien consideraba que en la búsqueda de la verdad se debía confiar en la experiencia de los sentidos. A principios del siglo XIII las principales obras de Aristóteles estuvieron disponibles en una traducción latina de la escuela de traductores de Toledo, acompañadas por los comentarios de Averroes y otros eruditos islámicos.

El vigor, la claridad y la autoridad de las enseñanzas de Aristóteles devolvieron la confianza en el conocimiento empírico, lo que originó la formación de una escuela de filósofos conocidos como averroístas. Bajo el liderazgo de Siger de Brabant, los averroístas afirmaban que la filosofía era independiente de la revelación. Esta postura amenazaba la integridad y supremacía de la doctrina católica, apostólica romana y llenó de preocupación a los pensadores ortodoxos. Ignorar a Aristóteles, tal como lo hacían los averroístas, era imposible, y condenar sus enseñanzas era inútil. Tenía que ser tenido en cuenta. San Alberto Magno y otros eruditos habían intentado hacer frente a los averroístas, pero con poco éxito. Santo Tomás triunfó con brillantez. Santo Tomás primero sugirió su opinión madurada en De unitate intellectus contra averroistas (1270). Esta obra volvió la tendencia contra sus oponentes, quienes fueron censurados por la Iglesia. Abandonó París en 1272, para pasar a vivir en Nápoles, donde organizó una nueva escuela dominica. En marzo de 1274, mientras viajaba para asistir al Concilio de Lyon, al que había sido enviado por el papa Gregorio X, cayó enfermo. Falleció el 7 de marzo en el monasterio cisterciense de Fossanova. Fue canonizado medio siglo después de su muerte por el papa Juan XXII y proclamado Doctor de la Iglesia por el papa Pío V en 1567.
 

 

 

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